19 marzo, 2009

A ciegas

Una epidemia de ceguera sacude a una gran urbe sin nombre. Todos sus ciudadanos pierden la capacidad de ver y son acinados en cuarentena en diferentes barracones. Pero entre todos ellos hay una mujer que aún es capaz de ver y que deberá soportar el peso de ayudar a su marido y amigos, además de observar las bajezas y miserias del ser humano.

Nueva película del director brasileño Fernando Meirelles, tras las muy notables Ciudad de Dios y El jardinero fiel. Lo cierto es que, como hago siempre, tras ver la película leo varias críticas y cual fue mi sorpresa al comprobar que la mayoría eran negativas o poco alagadoras. Y todas coincidían en lo mismo. Lo mucho que la película se aleja de la fuente original de la que bebe, el Ensayo sobre la ceguera de José Saramago. Pero yo, inculto en estas cosas, no he leído la novela original y, posiblemente por eso, disfrute la película mejor que otros. Por supuesto que es la película más floja del director, pero es innegable que tiene momentos muy buenos y que es bastante entretenida. Como película funciona perfectamente y nos muestra lo miserables que pueden llegar a ser las personas. Tiene todos los tics de su director en cuanto a planificación y uso de técnicas de iluminación o fotográficas, olvidando esta vez los saltos narrativos a los que nos tiene acostumbrados. Y todo ello se asienta en una buena labor de actores.
Desde Mark Ruffalo hasta Alice Braga, pasando por Danny Glover, el elenco actoral está muy bien dirigido, aunque es cierto que los personajes no llegan a estar a la altura de los intérpretes, concretamente ese Rey al que interpreta García Bernal. Pero si hay que aplaudir a alguien y señalarla como lo mejor de la película, ella es sin duda Julianne Moore. Esta actriz vuelve a demostrar que es una de las más solventes y eficaces, además de una de las más olvidadas en materia de premios (cuatro nominaciones al Oscar, todas de vacío).



En el plano técnico, A ciegas se parece mucho a sus hermanas mayores. Si hay un director fácil de identificar por la narrativa que utiliza o por sus planos y montajes, ese es Fernando Meirelles. En esta ocasión y gracias a la fotografía de César Charlone, el film se sustenta en el uso de fuerte blancos, ocasionalmente contrastados con largos planos en negro, pero consigue transmitir en cierta medida ese sensación de ceguera que ataca a los protagonistas. Y, como ya he mencionado, esta vez la historia se nos narra de manera lineal, algo que quizás sea mejor para la historia pero que resulta extraño en alguien como Meirelles. Sólo la voz en off resulta verdaderamente molesta, aunque para suerte del espectador sólo se escucha en brevísimos momentos.
Y, volviendo a la novela original, es cierto que la película no termina de ser el gran estudio sobre la condición humana que dicen que es el texto de Saramago, pero eso no impide que sea una película disfrutable, a pesar de algunos pasajes desagradables de ver, algo que en el libro ocupa aún más espacio y que no por ello deja de ser necesario. Hay que entender A ciegas como un antojo de su director, que sólo quería adaptar un texto interesantísimo de un escritor al que admira, además de una nuevo paso en su carrera como director, siempre trabajando en nuevos géneros.



En definitiva, una película con muy buenos momentos, que mezcla luces y sombras (lo que seguramente volverá locos a muchos) y que tiene en Julianne Moore una razón de peso para su visionado.

Nota: 7.

4 comentarios:

marguis dijo...

A mi no me convenció. Había leído la novela y esperaba mucho mas... y es lo que suele pasar cuando antes lees el libro y te gusta, las altas expectativas te matan...

Antonio López dijo...

Yo ahora leeré el libro con seguridad y se que al final va a cambiar mi opinión. El caso es que pocas películas superan su inspiración literaria. Muchas la igualan, pero no creo que haya muchas que la superen.

Iradai dijo...

Es una película diferente, la verdad es que no he leído la novela, de ahí que no conociera la historia. Lo que más me gustó fue la parte Moore VS García Bernal. Me encantó la frase me he quedado con tu cara.

Pabela dijo...

Yo la he visto y me pareció muy buena. Si bien tiene alguna que otras cosas reprochables,me sorprendió mucho también. EL tema de los libros llevados al cine son todo un riesgo pero hay que pensar que no se pueden comparar, son dos formas de narrar distintas, con diferentes recursos. También ver la peli y luego leer el libro tiene sus riesgos como que el personaje no se adecúa física o mentalemnte a lo que vimos o buscamos explicaciones que tampoco el libro da y Zácate nos desilusiona lo mismo.